Qué es proyecto sagitario?

Cursos de Iniciación a la astronomía.

Práctica observacional.

Planes de estudio para colegios y profesorados.

Didáctica astronómica.

Contacto: 03464 15449820

sergiogalarza62@gmail.com

Página principal:

www.sagitarioblues.blogspot.com.ar

jueves, 14 de agosto de 2014

Proyecto Sagitario viaja a Jujuy

Proyecto Sagitario en Jujuy


Proyecto sagitario cumplirá, en octubre de 2014, cinco años de trabajo en la difusión, enseñanza y estudio de la astronomía.
Proyecto sagitario nació por un anhelo que continúa incólume, pues nuestro deseo, por ser auténtico, no se sacia en sus realizaciones y logros, o en sus reconocimientos y publicidades, sino que se potencia, siempre hacia adelante, siempre en busca de más.

Proyecto Sagitario ha trabajado en la difusión y enseñanza de la astronomía en las plazas del sur de Santa fe, en escuelas preescolares, en las primarias, en las secundarias, en los profesorados, en los diversos talleres de astronomía que ha creado así como en aquellos a los que ha asistido invitado.

Proyecto Sagitario ha difundido el cielo en los hospicios y hospitales, en las Playas veraniegas de Rada Tilly y en las Montañas invernales de San Rafael, en las Reservas y Humedales y a la vera de los ríos Paraná y Uruguay.

Proyecto Sagitario acecha a las personas y les cae del cielo con el cielo mismo, para que lo miren, para que lo conozcan, para que lo comprendan, para que lo amen.

Proyecto Sagitario pone a disposición de sus participantes los mejores y más desarrollados equipos de observación astronómica, las mejores cámaras astronómicas, los adaptadores, las pe cés, los proyectores y hasta los cielos límpidos y amables del sur santafecino.

Proyecto Sagitario deja telescopios y revistas o libros allí donde estos son valorados y utilizados por los alumnos. 
Si llegaste a Proyecto Sagitario, llegaste al cielo.

Decenas de escuelas y comunas visitadas, decenas de cursos dictados en tres provincias (Chubut, Entre Ríos, Santa fe). En los próximos quince días habremos sumado a las provincias Buenos Aires y Jujuy.

Proyecto Sagitario ha creado y dictado Cinco Talleres de Astronomía, en las localidades Fuentes, Bombal y Arequito. Los Talleres de Astronomía de Bigand (Taller Comunal Juan Carlos Galarza) y Casilda (Candela Celeste) suman un lustro de trabajo ininterrumpido.

Proyecto Sagitario escribe y coordina, a través de su página www.sagitarioblues.blogspot.com.ar los Cursos de Astronomía Virtuales: CIA (Curso de iniciación Astronómica) y Cielo Joven (disponibles en www.sagitarioblues.blogspot.com.ar)

Proyecto Sagitario escribe notas de divulgación astronómica en el periódico El Observador, de Chabás.
Asimismo: Escritura, edición y publicación de los escritos Cuentos del Cielo, y las Guías de Observación Astronómica Ella es tan Linda.

Proyecto Sagitario gestiona recursos junto a diversos actores de la sociedad civil: Comunas, Fundaciones, Clubes, Ministerios, Empresas.

En la actualidad Proyecto Sagitario colabora junto a la Secretaría de Estado de Ciencia e Innovación de la provincia de Santa fe, la Comuna de Bigand, la Comuna de Arequito, el Colegio Estrada de Santa Teresa y Óptica Elena de Casilda.

Todas las actividades de 
Proyecto Sagitario son gratuitas para los alumnos de la provincia de Santa fe, gracias al plan 
Ojo con el telescopio
de la Sub Secretaría de Apropiación Social de la SECTeI, Santa fe.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

8 de Noviembre, Noches Galileanas en Santa Isabel


El 8 de noviembre, Noches Galileanas se presenta en Santa Isabel, para charlar del cielo y observarle a gusto. En el marco de las actividades propuestas por la Subsecretaría de Apropiación Social de las Ciencias de la Provincia de Santa Fe.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Actividades realizadas por Proyecto sagitario del plan de trabajo 2011- 2012

Proyecto sagitario realizó los siguientes trabajos de divulgación, estudio y enseñanza de la astronomía en el sur de Santa fe, en el marco de trabajo del plan 2011-2012:
Los trabajos se dividen en:
Charlas y observaciones en las escuelas.
Olimpíadas y sorteos de telescopios.
Campamentos para adultos y jóvenes, jornadas de observación.
Publicaciones en formato impreso y digital.
Plazas astronómicas: jornadas de charla y observaciones en plazas de Casilda, Bigand, Chabás, Arequito, Rada Tilly, Cañada de Gómez, Alcorta, Villa Constitución.
Actividades campamentiles y de recreación en Geriátricos.

Detalle:
Charlas y observaciones en las siguientes escuelas:

1-2.Manuel Belgrano, Fuentes: 2 jornadas.
Sistema solar y evolución estelar, observaciones nocturnas.
Sol, naturaleza y estructura, observaciones mediante telescopio c filtro baader.
3-4.Octavia Ricardone, Bigand: 2 jornadas.
Sistema solar, evolución estelar.
5-6.Manuel Estrada, Bigand: 2 jornadas.
Evolución estelar, observaciones solares mediante telescopio y filtro baader.
7-Sargento Cabrál, Sargento Cabral
1 jornada, dos turnos, 7º grado y preescolar.
Observaciones nocturnas y charlas explicativas, narrativa de leyendas estelares.
8-Faustino Sarmiento, Arnold: 
1 jornada, 6º, 7º grado y alumnos de secundaria.
Charla Sistema solar, observaciones nocturnas. 
9-10.Agrotécnica Victor A. Bigand, Bigand:
2 jornadas.
Evolución estelar, sol, estructura, manchas registro, observaciones solares mediante telescopio y filtro baader.
11-12-13-Bernardo Monteagudo, Chabás
3 jornadas.
Sistema solar, evolución estelar, observaciones nocturnas.
Sol, estructura, observaciones mediante telescopio y filtro baader.
Sol, observaciones mediante telescopio Coronado con filtro Ha.
14-15-Gral. San Martín, Chabás: 2 jornadas.
Evolución estelar, observaciones nocturnas.
Sol, estructura, manchas, observaciones solares mediante telescopio Coronado solarmax con filtro Ha.

16- Profesorado Geografía Alcorta
Charla sobre relojes de sol, observaciones mediante Coronado solarmax con filtro Ha.
17- Escuela Primaria y Secundaria de Chapuy:
2 jornadas.
Evolución estelar, observaciones nocturnas y diurnas.
18-19-20- Escuela Colonia Candelaria Casilda:
3 jornadas.
Evolución estelar, sol estructura. observaciones nocturnas y diurnas.
21- Escuela primaria de Bustinza, Bustinza:
Sistema solar, observaciones astronómicas.
22- San Antonio de Padua, Cañada de Gómez: 2 jornadas, observaciones solares, reloj de las estrellas, observaciones nocturnas.
23- Colegio secundario de Santa Teresa, Santa Teresa.
Observaciones solares y nocturnas, explicaciones y relatos al pie del telescopio.
24- Escuela Gral. San Martín, Casilda
1 jornada, 6º grado. Charla sobre el sol, relojes, naturaleza y estructura. Observaciones mediante Telescopio Coronado Solarmax.

Trabajos teóricos:
p1/7-Guíaobservacional astronómica
volúmenes 1 al 7. De distribución gratuita, 240 ejemplares.
p2/3-Cielo jovenintroducción a la astronomía, 3 capítulos, dedicado a niños y jóvenes.
p3/5-CIA, curso de iniciación astronómica, 5 capítulos, de distribución gratuita, dedicado a adultos.
p4/6-El observador astronómico, notas de divulgación de aparición mensual en diario El Observador, de Chabás.
p5/1-La vida de las Estrellas, cuento, dedicado a niños.
p6/3-Cuentos del cielo: Cuentos, tres volúmenes: 
Las blancas flores de la luna, 
Sirio, 
La leyenda del Choike.


Actividades lúdicas y observaciones varias:
Plazas astronómicas: 12 noches de charlas y observaciones, en Casilda. Pasaron más de 600 personas.
Plazas astronómicas: 6 noches, en Bigand.
Vieja y Querida Astronomía: observaciones y charlas en Hogar de Ancianos de Bigand, dos jornadas.
Sol que quiero verte: realización de relojes de sol, observaciones solares, 3 jornadas. Bigand, Chabás, Casilda.
Campamentos para lunáticos: 6 jornadas nocturnas, una diurna. Charlas, proyecciones y observaciones en planta campamentil La Estrella, de Bigand.
Luna Lunera: actividad lúdica plástica, observaciones astronómicas, Chabás, 2 jornadas.

Olimpíadas y sorteos:


1º Justa astronómica. se entregó un telescopio Hokenn 60600, Bigand.
2º Justa astronómica: se entregó un telescopio Hokenn 60 600, Bigand.
1º Olimpíada Juan Carlos Galarza: sortea un telescopio Hokenn 76 700.

Proyecto sagitario ha participado de numerosos encuentros y jornadas astronómicas en otras provincias.
Proyecto sagitario continúa trabajando.
Llamanos, pedí una actividad para tu colegio.

Contacto: Sergio Galarza
sergiogalarza62@gmail.com
03464 15449820 - 03464 427298
1º de mayo 2345. Casilda.



lunes, 26 de marzo de 2012

Cielo joven - curso de astronomía para niños y adolescentes

Hoy lanza el curso Cielo Joven en la ciudad de Cañada de Gómez.
El curso está destinado a niños y jóvenes y en esa onda está escrito. 
Pronto lanzamos en Chabás, Bigand, Casilda y otras ciudades de Santa fe. 


Cielo Joven forma parte del plan de trabajo nacido del Taller de Astronomía de Bigand Juan Carlos Galarza de la Comuna de Bigand,  
cuenta con el apoyo invalorable de la Secretaría de Cultura y juventud de Bigand, Fundación Nova, Óptica Elena, Silvana Busilachi, Sygma seguridad, Secretaría de Estado de Ciencia Tecnología e Innovación de la Provincia de Santa fe, 
entre otros particulares que apoyan de un modo u otro el proyecto de enseñar astronomía en forma gratuita, abierta y global.


Me enorgullezco de lo logrado y sueño con hacer un millón de cosas más.
Sumate¡¡¡¡¡¡¡ y apoyá la propuesta difundiendo, las escuelas de santa fe reciben este curso en forma gratuita, con sus respectivas jornadas observacionales, las que cuentan con equipos de ultima generación, tal el telescopio Solarmax con filtro Ha, 


y el telescopio Meade LX90 de 8´´ 
únicos en la región destinados por entero a la enseñanza.


Las escuelas pueden anotarse en los contactos 
 sergiogalarza62@gmail.com
o llamar al celu 0346415449820.


Tenemos un plan de trabajo para los geriátricos y otro para profesorados, así como el curso CIA, para vecinos. 
Por supuesto, Proyecto sagitario enseña en colegios primarios y secundarios.




domingo, 4 de marzo de 2012

Un comienzo de clases Blues y Blancos


Proyecto sagitario desarrolla el presente año un proyecto de enseñanza astronómica en el colegio Bernargo Monteagudo, de Chabás.


Los slumnos de 5º y 6º grado recibirán clases periódicas de astronomía, siguiendo un programa diseñado a tal fin que consta de tres ejes:
Geometría celeste.
Naturalezas de los objetos del Cosmos
Manejo de telescopios y observación.


El programa y los sucesivos avances serán publicados a la brevedad.


Un logro de nuestra escuela, apoyado por la comunidad.

sábado, 7 de enero de 2012

Vieja y querida astronomía - reloed

Estuvimos el 5 de enero en el hogar de ancianos de Bigand con todos los equipos de Proyecto sagitario y Taller de astronomía JC Galarza, de la Comuna de Bigand.
Los abuelos y las abuelas se cansaron de mirar la luna, sus cráteres, sus mares de lava seca.
Charlamos de viejas leyendas y de nuevas ciencias.
Yo la pasé de diez, creo que ellos también.
He aquí imágenes:













Así fue, amig@s, por segunda vez, con los y las abuelos y abuelas.
Sergio

domingo, 1 de enero de 2012

CIA, capítulo V, La lectura del cielo.

Ella es tan linda…
Curso de Iniciación Astronómica
Proyecto sagitario-Teoría y Práctica Observacional

La lectura de los cielos
Parte uno.
Hace treinta y cinco años conocí a Ray Bradbury por medio de sus libros, leí su Crónicas Marcianas y supe que el cielo formaría parte de mi vida. De esa novela en particular, uno de sus relatos  me dio terror; otro, melancolía; el último, Un picnic de un millón de años, el dilema del hombre enfrentado a su destino.
Por supuesto, esta literatura es considerada ciencia ficción. Pero ¿cual es la diferencia entre el género y los libros de ciencias? ¿El tiempo? ¿El paradigma? ¿El escaparate donde se ordenan dentro de la librería? Leí Cosmos apenas editado, fue un libro apasionante y revelador que nos educó y disparó nuestra imaginación. Capítulos como La persistencia de la memoria los guardamos en nosotros para siempre, y, sin embargo, algunos pasajes podrían hoy ser catalogados como de CF.
Voy a referirme a aquellos libros que han hecho interesante este camino por el cual disfruto del cielo. Citaré los textos en orden de importancia o practicidad para los que hoy se inician -según mi criterio- y que quizás busquen consejo.

“El Universo es grande, y los exploradores son pocos”.

El libro Por los senderos de la noche, de doctor Pedro Saizar es sin duda el mejor que pueda uno leer para comprender, entusiasmarse, aprehender y quedarse en este –claro- sendero de placer y conocimiento. El libro es económico, ameno y profundo, cosa que logran muy pocos escritores. Comienza con una ágil descripción de los cielos de verano e invierno y pronto, sin que lo adviertas, te está enseñando física nuclear, el diagrama H-R, o a distinguir la edad de un cúmulo galáctico¡¡¡ Créanme, si quieren aprender y divertirse sin soltar un platal; si quieren escuchar a alguien que te hable con infinito respeto por tu intelecto, háganse ya de este libro maravilloso¡¡¡ Los senderos de la noche, de Pedro Saizar¡¡¡¡ Ed. Eudeba. Bs. As.

“El latinoamericano Ingenieros”.

Muchos textos podrían ocupar el segundo lugar en esta lista: Viaje a las estrellas; Cielito lindo; Diccionario de astronomía; Cosmos, del querido Carl Sagan; Universo, la guía visual definitiva, etc. etc.
Objetivo Universo, de los doctores Feinstein y Tignanelli -Ed. Colihue-, es un libro para el aprendizaje de la astronomía. Es bastante completo, mas o menos claro, ameno, algo específico, basado en el genial libro de Cecilia Payne Gaposhkin.  Una pena la cantidad de errores que tiene Objetivo..., supongo que de impresión, y que no hicieran los autores un reconocimiento abierto al Introducción a la Astronomía de la doctora Payne -los tengo a ambos, los he leído uno a la par del otro; los párrafos están calcados en más de un tema. Aún así, muchos aficionados podrían sentirse apabullados por tanta calidad expositiva, amén de sus ciento cincuenta morlacos de costo, aspectos que no lo ponen al alcance de cualquiera. 
Cielito lindo, de la doctora Rosenbach, se lleva el sitial si tu edad es poca, pues de la sencillez y la lúdica hace su esencia. 
Voy a inclinarme para el segundo puesto por Diccionario de Astronomía, de la doctora Isabel Ferro Ramos -Fondo de Cultura Económica. México. A este libro lo tuve en la mira durante semanas. No me decidía porque hoy los vendedores de libros son poco menos que piratas negreros del objeto y te lo muestran de lejos y envuelto en atroz nylon. Pero un buen día me decidí, rompí el empaque kitsh y me puse sin descaro a leerlo en la librería. Quedé patitieso. Por cien morlacos y chirolas di con un libro de una profundidad y detalle increíbles. La doctora Ramos nació en Cuba y, lógico, tiene una erudición y capacidad envidiables. Fíjense, su madre le pidió la obra y ella, basándose en conceptos del “latinoamericano Ingenieros” se propuso una obra intermedia, entre los pesados volúmenes enciclopédicos y los cortos párrafos del diccionario que yo creía que era, al negarme la posibilidad de leerlo… 
Definitivo, entonces, el segundo lugar es para Diccionario de astronomía, de la doctora Ferro Ramos.

“Anoche, escondido… conversé con las estrellas…”

El tercer puesto depende de ti. Los anteriores te habrán dado herramientas importantes. Evaluarás magnitudes, sabrás de las distancias, conocerás constelaciones, soles, objetos de espacio profundo y regiones HII. Comprenderás sus naturalezas y procesos evolutivos. Creo que es el momento de que camines lento el cielo, de que lo recorras a conciencia de la mano de alguna guía o mapa preciso y amable con el aficionado. Claro que puedes bajar de la web un sinnúmero de gráficos y cartas, entre ellas el Pocket Skay atlas o alguna mejor, y luego plastificar sus hojas a fin de protegerlas de la humedad que todo lo empapa durante las observaciones (al menos en mi plano del observador).
El libro Universo, la guía… -Colser Editores- es una opción interesante, sobre todo si te faltó alguno de los anteriores. Es una típica presentación yanki, ideal para GDEs, autoprivados de leer más de un titular bubucela al día. Es un libro precioso, lleno de imágenes (que nunca verás por telescopio, ni lograrás con tus astrofotografías, por cierto) y de gráficos muy claros que te desasnarán con solo abrirlo, te diría. Lo mejor de el -desde mi pretencioso punto de vista aficionado- son sus mapas celestes, con la ubicación y descripción de los principales objetos de espacio profundo (aunque valores no le faltan: sistema solar, estrellas, evolución, galaxias, historia, mapas y catálogos, etc. etc. etc). Lo peor de ella, su peso, sus dimensiones.
Nobleza obliga, debo aquí agradecer a mi amigo fabricante de Dobsons, Daniel Fontano, quien me prestará desinteresado su propio libro, para que en él me basara al enseñar; y que solo devolviera al dar con mi propio Universo, la guía visual definitiva. Gracias, Dani.

Hay, sin embargo, otro libro excelente que te guiará en tu marcha hacia las estrellas. También trae mapas, gráficos y explicaciones detalladas. Claro que es en blanco y negro y, ups, ya sabemos cómo nos gusta lo colorido y los bailes de Tinelli. No conforme con esto, es barato (¡barato! ¿otra vez? ¿Cómo? Si es bueno… ¿puede ser barato?), y -para rematarla- como el de Saizar ¡es argentino!
¿Ya adivinaron? ¡Estoy hablando de Exótico Cielo Profundo, el mejor libro que puedas comprar jamás sobre el cielo, sus tesoros y su observación! Está escrito por amigos y -por fin- ¡no tienes que invertir los gráficos ni leer al revés! Rodolfo y Enzo viven -como nosotros- en este curioso y rico polo sur y observan las constelaciones tal cual son visibles desde casa (y no como nos las imponen las publicaciones tradicionales: ¡patas arriba!, al decir de Eduardo Galeano).
Exótico cielo profundo (vol 1) es un libro formidable.
Tiene un orden movilizador. Apuesto a que apenas le metas ojo, dirás, pucha, qué bueno, y seguirás leyendo sin importarte si observas o no. Los capítulos se suceden y están relacionados acordes a la época del año. Ambos compinches te guían por sus cielos con la misma soltura con que lo haría un amigo al mostrarte su casa, describiendo cada ámbito, diciendo esto aquí, lo otro allá; esto costó tanto, lo otro cuánto. Enzo y Rodolfo lo hacen con la misma soltura, dije, solo que nuestros sanrafaelinos te muestran su nocturna y magnífica casa con pasión verdadera, con su solvencia y su humildad. Propias de quien en verdad sabe lo que dice. Porque ellos han trabajado sobre esa casa. Han reconstruido, minuciosos, para nosotros, cada rincón de esa morada. Así, cuando escuchas, allá está la cocina… de soles, te están describiendo infinitudes, eternidades de inmensurado valor; de modo tal que, cuando andes su páginas, podrás sentir el amor y la sorpresa que ellos mismos sienten por sus lámparas puntuales, azules y rojas, situadas en la sala a megaparsecs de ti, a eones de la bellísima estancia Dorado, por citar solo una de las habitaciones del cielo.
Con ese libro –además- revives el camino y el esfuerzo de los pretéritos astrónomos que, como los detectives del Prefecto de Poe, horadaban el cielo en busca de cada carta robada al firmamento para nuestra lectura jubilosa.

Sergio Galarza
www.sagitarioblues.blogspot.com                                               
03464 154 49 820

domingo, 11 de diciembre de 2011

CIA 4º parte del Curso de Iniciación Astronómica

Ella es tan linda…
Curso de Iniciación Astronómica
Proyecto sagitario

Sobre los infinitos mundos y el universo*

Muchos de nosotros miramos el cielo y nos interrogamos ¿Dónde estamos? ¿Hace cuánto y por cuánto tiempo? ¿De dónde venimos y adónde vamos? ¿Qué astros nos rodean? ¿Estamos solos?  
Ojala encontremos respuestas en nuestra amistad.

Durante milenios creímos en los cinco planetas, la tierra, su luna y su sol. Esto derivó en los siete días de la semana e incluso aportó sus nombres. Aunque era evidente, demoramos en aceptar a las estrellas como soles lejanísimos. Después, fue el turno de las nebulosas espirales, esos borrones blanquecinos. Recién en el siglo pasado pudimos decir, Sí, son galaxias. Son islas que forman archipiélagos ciclópeos, huyendo de nosotros, y nosotros de ellos. Aceptar que el espacio mismo -su geometría, digo- se expandía, llevó décadas y el papelón mayor de Einstein.
Hoy catalogamos agujeros negros y con ellos las conjeturas más locas: hoyos de gusano, espacios paralelos, universos como péndulos o como infinitas mantas frías, estirándose, apagándose, corriendo hacia una eternidad quieta donde nada quede; no de nosotros, sino del universo mismo. Esta idea descarnada de un futuro posible ganó un Nóbel, este año.

Ante semejantes perspectivas propongo un breve viaje por el vecindario. Verles las caras a los astros y nada más. Poco de lo muy grande, y nada de lo muy pequeño. Nada de pálidas esta noche. Solo la alegría de ver y de saber eso que observamos con nuestros ojos y con las prótesis de nuestros ojos.

A brillar mi amor¡¡¡
Una estrella es una esfera de gases, en cuyos centros,  sometidos a la fuerza de gravedad, los núcleos atómicos se fusionan para dar lugar a nueva materia. En el caso de nuestro sol, millones de toneladas de hidrógeno (H) se transforman en helio (He) cada segundo. Cuando los átomos se fusionan, emiten energía; esta sale del sol en forma de luz y demás longitudes de onda (radio, infrarrojo, ultravioleta, rayos x, rayos gamma; otras).

Imagen del espectro electromagnético

Rara vez las estrellas habitan solas. En nuestro vecindario, un medio de ellas son estrellas únicas como el Sol, el resto son sistemas estelares dobles o múltiples. Es decir, estrellas que poseen compañeras de giro y viaje. Por nacer en conjunto, estas a veces se desplazan por la galaxia en montones o Cúmulos. Si estos cúmulos se encuentran en la visual del centro galáctico, se les llama Cúmulos galácticos o cúmulos abiertos. Hay asimismo cúmulos cerrados o globulares. Estos últimos suelen estar formados por decenas o cientos de miles de estrellas.
Los cúmulos abiertos poseen un menor lazo gravitacional, se diseminan rápidamente. Los cúmulos cerrados, por aportar un lazo gravitatorio mayor, perduran, suelen albergar poblaciones estelares de cierta madurez.
Si los integrantes de un cúmulo están dispersos pero se intuye su origen común se denominan: asociaciones estelares. Una asociación es un grupo de estrellas que han nacido en una misma nebulosa, comparten edad cósmica y dirección espacial (radial y tangencial) contra el fondo de estrellas.
Una Constelación, por el contrario, es una figura imaginaria, creada al tejer trazos entre estrellas notorias (brillantes, de baja magnitud), que no debe ser confundida con una asociación estelar. Las constelaciones son figuras aparentes, donde su unidad es solo visual; depende de nuestra  escala temporal, de nuestra perspectiva.

Los soles se ordenan en diversas clasificaciones. La más común es la propuesta al unísono por Hertzprung y Russel. Estos colegas concluyeron en lo que hoy es un diagrama común, el diagrama H-R. El mismo ordena estrellas según luminosidad y temperatura. Se hace evidente al observar la disposición de los soles catalogados un patrón evolutivo en sus vidas particulares. Su lectura indica que los soles nacen e ingresan a la llamada secuencia principal, de allí derivan a un tipo de resolución: gigante roja, nova, supernova, enana blanca, enana marrón, etc.
El diagrama H-R es una herramienta magnífica, pues entre otras aplicaciones sirve para determinar la pertenencia de un sol a un cúmulo dado, o la edad del cúmulo.

 

Nubes de átomos, úteros fabulosos.
Los átomos -en general de hidrógeno pero también de helio y otros más pesados- llenan lo que creemos el espacio vacío entre las estrellas. Invisibles pero no impunes, en los intersquicios estelares forman nubes de concentraciones colosales (regiones HI). Las regiones HII se caracterizan por ser nubes de hidrógeno que están brillando a causa de la excitación que les produce la energía emitida por las jóvenes estrellas que albergan.
Dentro de esas nubes el espacio hace de las suyas. Las futuras regiones HII (así llamadas cuando su concentración es tal que permitirá la generación estelar) por causas externas e internas, se ponen en movimiento. Lentamente se forman grumos que giran alrededor de centros insondables. Estos centros de gravedad atraen la materia circundante en aglutinaciones cada vez mayores. Más colapsa -debido a la gravedad- una zona de la nube proto solar, más rápido gira. Al girar, la misma toma forma de disco o plato. El núcleo de este disco dará al menos -eventual- un sol al mundo – o una enana marrón. El disco remanente generará otros soles o/y a los planetas que acompañaran a esa estrella.
La estrella nace cuando la presión de las capas de gases que empujan y comprimen el centro de la nube proto solar, es suficiente para desencadenar la fusión de los núcleos de hidrógeno. Estos -hipercalientes e hiperfrenéticos- se recombinan en nueva materia: 4 núcleos de hidrógeno dan lugar (simple, ojo) a 1 núcleo de helio + 2 emisiones energéticas. Esta energía,  emitida por la fusión nuclear (rayos gamma), interactúa con el medio circundante durante centenares de miles de años -cediendo energía con cada interacción- hasta qué, un buen día, salen de la nube… en forma de fotones¡¡¡¡ es decir, de luz¡¡¡ La nube ha dejado de ser: estamos frente a una estrella.
Cuando la estrella se enciende, una fuerza nueva viene a poner pausa a la presión de la gravedad.
La gravedad puede ser vista como una fuerza negativa o compresiva. Atrae a la materia y luego, no conforme, puja por amalgamarlo todo en un punto imposible. Se desencadenan los procesos de fusión y la energía liberada empuja ahora en sentido contrario, intenta inflar o expandir el sol. Se da un proceso de inestabilidad en el cual ambas fuerzas buscan imponerse. Pocos eones después la estrella se estabiliza, alcanza el llamado equilibrio hidrostático. Estamos frente a un globo inflado: la fuerza de gravedad representa en esta analogía la resistencia de la goma, tiende a comprimir el aire; el aire insuflado dentro del globo representa la energía generada, la cual busca expandir la goma. Este equilibrio durará una equis cantidad de tiempo (depende de la masa que haya dado vida a esa estrella) y luego –agotado el combustible solar- colapsará.

Teoría fina
Las estrellas se estudian cual cuerpos radiantes, llamados cuerpos negros.
Un cuerpo negro es un cuerpo imaginario (teórico) capaz de absorber y emitir toda la energía recibida. Es un modelo que sirve como guía o parámetro para averiguar propiedades de los astros. El análisis del cuerpo negro arroja como 1º dato que todo cuerpo radiante emite en diversas regiones del espectro electromagnético, más, solo en una de esas frecuencias (o pequeña región) logrará su pico de emisión, y que este pico se asocia a una temperatura determinada. Así, nuestro sol emite en la región del espectro visible, en color amarillo, pues su temperatura de superficie es de 5800º kelvin (1º kelvin equivale a -273ºC). La estrella Antares del escorpión emite en visible, en la región del rojo pues en su superficie es más frío (3600ºk); Sirio, del can Mayor, emite en la región del blanco-azulado (25.000ºk). Hay soles que emiten en ultravioleta, en rayos x, en infrarrojo, etc.
            Las emisiones electromagnéticas (la luz, el calor, el radio, el ultravioleta, el rayo x, etc. etc.) es todo con lo que contamos pues viajar a un astro es práctica imposible. Pero esas emisiones se desplazan a velocidades conocidas y tienen más de una particularidad, las cuales nos permiten análisis y comprobaciones. La distancia, la composición química, el volumen y la masa, la temperatura de superficie, todo esto es factible estudiar en base a la magnitud o brillo aparente de las estrellas.

            Es una Nube, no hay duda:

Las nebulosas de absorción o nebulosas moleculares son aquellas que absorben la luz de las estrellas que se encuentran detrás o dentro. Oscurecen el cosmos y son visibles por contraste al medio estelar circundante. Ej: El Saco de Carbón (en la constelación Crux, en el hemisferio sur, entre las estrellas alfa y beta crucis).
Las nebulosas de reflexión son capaces de reflejar la luz emitida por astros cercanos.
Las nebulosas de emisión, por estar fuertemente bombardeadas con la energía emitida desde las estrellas que guarda en su interior, se manifiestan al Cosmos como verdaderos faros. Basta ver las nebulosas de Orión, Carina o Tarántula, para deslumbrarse con un ejemplo.

Hay un cuarto grupo de nebulosas, se les llama nebulosas planetarias, pues en el pasado se creían estrellas rodeadas de discos gaseosos protoplanetarios. Hoy se sabe que son esferas de gases eyectados en forma esférica por el derrumbe y rebote de estrellas gigantes rojas al morir (las hay de forma irregular, también, deformada su figura por la gravedad de estrellas compañeras de la que eclosiona).

Las novas y las supernovas asimismo dejan tras de sí esferas expandiéndose la infinito, llamadas Remanentes de supernova, pero es diverso el destino de la estrella o estrellas centrales. Una gigante roja deja tras de si una enana blanca, una nova deja a una estrella de neutrón y una supernova a un púlsar o a un agujero negro. En todos los casos estamos frente a cataclismos que modifican la geometría del cosmos. Pero esta es tan, tan vasta, que no puedo siquiera esbozarla. Es decir, nadie se alarme por tal o cual explosión. El Universo es inmenso, literalmente: sin mensura posible.

Noticias de ayer
En los albores del siglo pasado se hablaba de las nebulosas espirales, delicadas manchas grises, en apariencia lejanas. Estas chicas no resultaron ser sino las clásicas galaxias espirales, similares en estructura a aquella que nos contiene: La vía Láctea.
Las galaxias (de galactos, lácteo, lechoso, blanco) son estructuras independientes formadas por soles, planetas, cúmulos, nebulosas, gases, moléculas, átomos, agujeros negros, etc. etc. Una galaxia es una isla en el mar del cosmos. Representan la macroestructura local, sobre ella y con ella nos movemos. Entre sus brazos (podemos pensar este cuerpo como una suma de materia achatada, amonedada por el giro, de figura espiral, con brazos enroscados sobre un centro hiperdenso, el cual suele contener un super agujero negro, tragándoselo todo. aunque las galaxias presentan diversas y ricas morfologías, catalogadas hace tiempo por don Edwin Hubble, cuando aún ignoraba casi todo de ellas –salvo que las líneas del espectro de su luz se corrían al rojo).
Las galaxias forman a su vez grupos de galaxias. Habitamos el Grupo Local, el cual incluye a unas 30 estructuras de diversa fisonomía. Fáciles de observar son las galaxias Gran Nube de Magallanes y Pequeña Nube de Magallanes, en el hemisferio sur. La más notoria del norte es la galaxia Andrómeda, visible a simple vista en geografías de menor latitud. Los grupos de galaxias forman cúmulos de galaxias. Y los cúmulos supercúmulos.
¿Piensan que aquí terminamos? No. Los supercúmulos tejen redes o hilos de materia dando a nuestro hipercosmos leve forma afín a neuronas conectadas. Pero estas dimensiones poco deben importarnos, no podemos percibirlas sino dentro de las supercomputadoras que todo lo modelizan.

            Ella es tan linda¡¡¡
Observar la noche es apasionante, adictivo, casi. Podemos aventurarnos a ellas, tan lindas noches del verano incipiente, con la simple ayuda de nuestros ojos. Si pensamos estudiar el cielo, iremos provistos de cartas celestes, bajadas de la web o confeccionadas con los programas de libre circulación. En principio hemos de reconocer las estrellas más brillantes de cada constelación, si es que esta se oculta como es común en nuestras áreas polucionadas (conviene observar todos los días sin embargo, aunque no salgamos al campo). Luego, reconocer los cúmulos visibles como Hyades, Pléyades, Omega Centauro, y las nebulosas tales como Orión,  el saco de carbón o Eta carina. Aquí solo tenemos para meses de observación pero… Vayamos a más, tratemos de reconocer los brillos y colores de los soles más conspicuos. Poder comparar Aldebarán con Beteljause o Sirio con Canopus, y muchas otras, es práctica que entrena el ojo observador. Recién aquí sumaremos un par de binoculares, unos 7x50 o 10x50 son perfectos. Con ellos reconoceremos decenas de cúmulos y nebulosas antes ciegas. Aún otras galaxias podremos pescar desde zonas oscuras. El estudio de estrellas dobles es apasionante, y recorrer la geografía lunar un lujo que pocos astrónomos se permiten. Por cierto, la luna debe de observarse en cuartos, cada día presentará una faceta y con ella una vista nueva, distinta, rica.
Cuando accedamos a un telescopio pequeño o mediano nuestras noches observacionales cambiaran un poco. Ahora deberemos esforzarnos en prever horarios y lugares. Evitaremos traslados bruscos y si el equipo es pesado les aseguro que observaran muy poco. Lo ideal es un refractor, un 70 900 o un 90 910 son ideales para disfrutar de los planetas, la luna y los cúmulos y nebulosas de emisión, amen de las dobles y alguna que otra galaxia. Un telescopio reflector como el 76 700 es ideal para dar los primeros pasos si sabes que estos pueden llevar todo un año o más de trabajo aplicado. Si piensas en adquirir un telescopio mayor, invierte siempre en función de la montura antes que en el tamaño del tubo óptico. Un catadióptrico, por ejemplo, es un equipo de costo moderado y de aplicaciones insuperables. Sobre una eq3 –ideal- o una eq2, lo podrás llevar a cualquier lado, cuando quieras, y te dará imágenes de alta calidad.
Los oculares son un paso lejano. Con unos super plossl (con un  costo medio de 200$) tienes para toda la vida. Solo si en el futuro accedes a equipos complejos buscarás oculares desarrollados.
Si te hablara cual economista, te diría que las observaciones se hacen con:
Los Ojos, un 60%.
Binoculares, un 20% de las obs.
Telescopio medio o pequeño, un 18%.
Telescopios mayores, un 2%.
Oculares de alta gama, en un 0,1%.

Y, por jugar un poco, si vas a comprar un equipo, te adjunto esta fórmula teórica desarrollada para hacer broma a un amigo:
El mejor telescopio que puede alguien comprar viene dado por la siguiente ecuación:
CO x Cs    /   kg x PA x DdC

Que se lee:
Calidad óptica por Costo, dividido el Peso multiplicado por los Pasos de armado y por la Dificultad de colimado. En los telescopios refractores el colimado virtual no se da pues los lentes están pegados; solo un golpe muy fuerte los descolima. Los reflectores deben ser colimados cada tanto pues el espejo va sujeto sobre tornillos y el uso y traslado constante golpe puede moverlos.

Esta relación da como resultado que los mejores telescopios serían los refractores de baja focal: un 80 400 o un 80 600, de relativa calidad. Un equipo así se arma en cuatro pasos: se fija al trípode, se coloca el espejo diagonal y el ocular, se coloca el buscador… y listo, a observar. Otros equipos recomendables son: un reflector de 114mm o un Maksutov de 102 a 125 /127mm de diámetro. Estos últimos darán las mejores imágenes, los reflectores siempre serán los más económicos.

Observar y observar:
Una noche de observaciones puede ser planeada con el uso de las cartas y conviene comenzar a observar astros del poniente. Los objetos luminosos siempre los dejaremos para el final, ya que la luna por ejemplo dejará tus ojos inservibles para la observación de objetos de espacio profundo. Creo que observar en grupo o en parejas siempre es mejor pues uno va compartiendo impresiones y mates. Tomar notas de la jornada observacional siempre es recomendado, se anota fecha, condición de cielo, equipo utilizado, objeto observado, detalles e impresiones, etc. etc.
Otro truco para llegar a ser un verdadero observador es la confección de gráficos o dibujos de los objetos celestes. Si usted toma esto como práctica, verá cuánto mejora su capacidad de observación.

Espero que estos consejos te sirvan, que te alienten a observar y a saber más del cielo, el cual es nuestro origen y destino. El conocimiento vendrá de a poco, gradual, y cuando creas que lo posees, dalo a otros con alegría.

* El monje astrónomo Giordano Bruno escribió el excelente diálogo De l'infinito universo et Mondi  , origen de mi título el cual no quiere sino recordar al mártir que fuera quemado a manos de sus hermanos de religión.

Sergio Galarza
0346415449820

domingo, 4 de diciembre de 2011

Curso de Iniciación Astronómica 3º parte.

Ella es tan linda…
Curso de Iniciación Astronómica
Proyecto sagitario

Práctica Observacional
Luz, cámara, acción¡¡¡

            Luz: naturaleza, magnificaciones, cálculos.
La luz es todo con lo que contamos de los astros cuando los abordamos mediante nuestro sentido de la vista.
La luz es un fenómeno de naturaleza dual ya que, debido a su respuesta ante simples experimentos, puede ser interpretada como ondas electromagnéticas así como cuantos de energía emitidos.
Se verifica que las ondas electromagnéticas se desplazan por el universo e interactúan con la materia así como con la geometría del cosmos.
Una onda electromagnética es una variación de campo que se traslada y que fluctúa en dos planos, perpendiculares entre sí,  y perpendiculares a su vez a la dirección del movimiento.
Existen experimentos e interacciones que solo pueden explicarse mediante otro postulado: el de los cuantos de energía emitidos, o cuantos de luz, llamados fotones. Aquí, cuando un fotón (que por definición y concepto carece de masa) interactúa con la materia, lo hace cual la tuviera.
Repito porque suena absurdo: al interactuar con la materia, el cuanto o fotón, cobra masa.
Por ejemplo, cuando ves algo, es porque un número equis de fotones, que llegaron a tu retina sin masa, viajando a la velocidad de la luz (¡¡??), de repente sí cobran masa y golpean las moléculas de las células de la fóvea, logrando que estas envíen los pulsos eléctricos que tu cerebro interpretará como ¡¡¡se hizo la luz!!!

Refracción y reflexión.
Cuando la luz al desplazarse cambia de medio, interactúa de modo diverso y modifica sus velocidades y direcciones de movimiento (aquí se comporta como onda). Así, al incidir contra una superficie lo suficiente pulida se reflejará en ángulos que variarán en relación al ángulo de incidencia con el medio en cuestión. Asimismo, al incidir sobre cuerpos translúcidos (o sobre mallas de difracción –CDs) la luz se descompondrá en su espectro y modificará su trayectoria en ángulos que variarán en función de: el ángulo de incidencia; la frecuencia de los diversos colores del espectro.
Esto puede ser aprovechado para modificar el ángulo de la trayectoria de la luz que nos llega de los cuerpos que percibimos, creando imágenes que en apariencia están situadas en un campo de visión más cercano a nosotros. El recurso se logra del modo que sigue:
Un primer espejo o lente es dirigido hacia el objeto a observar. La luz que este objeto emite es captada por el objetivo y concentrada a una determinada distancia llamada distancia focal (D) por reflexión o refracción, en un punto de luz llamado punto focal. Hacia este punto focal dirigimos ahora una segunda lente, llamado ocular, con el propósito de recomponer la imagen original mediante ángulos de visión distintos, mayores a los que en origen formaron el punto focal. Logramos así una visión del objeto desde una perspectiva menor (más cercana).
A esta modificación de los ángulos mediante los cuales recomponemos la imagen de un cuerpo lejano le llamamos aumento y se simboliza mediante una x. La capacidad de magnificación de un lente que provee 7 aumentos se escribe 7x.
*Las estrellas, por estar tan inimaginablemente lejos nunca permitirán un aumento de su diámetro aparente. Lo que sí logramos con ellas es definirlas y resolverlas en imágenes independientes.
            Existe una proporción entre las distancias focales de los objetivos y los oculares que nos facilita el cálculo de los aumentos de un instrumento óptico cualquiera; es la que sigue:
D/d= x

Se lee: distancia focal del objetivo, divida por la distancia focal del ocular, es igual al número de aumentos.
Las distancias focales de los objetivos y de los oculares vienen definidas por los fabricantes ya que dependen de las curvaturas dadas a los espejos o a los lentes (estas curvaturas son las que permiten los diversos ángulos de incidencia).
La variación en los aumentos se logra cambiando los oculares utilizados.
A mayores aumentos sufrimos una disminución en el campo de visión y por ende de la cantidad de luz recibida.
Este dato aporta interesantes herramientas e indicios que debo tomar en cuenta al observar:
Los objetos tenues como galaxias, nebulosas de absorción o nebulosas planetarias* debieran ser observadas a bajos aumentos para lograr una mayor cantidad de luz sobre nuestras retinas.
*la naturaleza de los objetos del cosmos será analizada en nota próxima.

Los planetas, satélites y asteroides, por estar tan próximos se ven muy luminosos; podemos permitirnos una gran magnificación.

Cuando busque a tientas un astro con la ayuda de una carta, es interesante conocer el campo de cielo real que muestra el ocular, para poder calcular así cuánto debe moverse en tal o cual dirección.
Los campos de visión (fov, por su sigla inglesa) se calculan del siguiente modo:

FOV R= fov a / x

Se lee: campo real observado es igual a campo de visión provisto por el ocular dividido por los aumentos utilizados.

Ejemplo: Observo la Luna (de medio grado aparente de diámetro) con un telescopio que posee un objetivo de 700mm de distancia focal (D) al cual le he colocado un ocular de 20mm de distancia focal (d) y 50º de campo aparente de visión*.
*El campo de un ocular viene dado por el constructor. Los oculares genéricos suelen proveer unos 50º. Los oculares de calidad llegan a proveer hasta 85 o 110º de fov. Tienen un costo superlativo.

Primero, he de calcular los aumentos:
D/d= 700/ 20= 35x
Luego FOVR= 50º/35x= 1,4..º

Es decir, observo casi un grado y medio de campo; luego, la luna entrará 3 veces en el área observada.

Cámara: aperturas, relación focal, astrofotografía.

Si la luz es todo para nosotros, es natural que este sea el tópico que nos decida a la hora de buscar un telescopio para observar. Por desgracia, no existe un equipo bueno para todo, casi.
Si las magnificaciones nos limitan la luz, es lógico que, si pensamos en observar objetos de espacio profundo (ep), debemos pensar en un telescopio o binocular de importante diámetro en el objetivo. Cuanto más ancho sea el objetivo, mas luz captará*. Así, surge el concepto de relación focal o rapidez del telescopio**:

*El brillo de un telescopio se calcula: B } apertura del objetivo al cuadrado/relación focal al cuadrado. Por depender este de la distancia focal en forma inversa, se entiende que focales menores sean más luminosas.
** La focal cobra valor al incursionar en astrofotografía, es decir al intentar capturar imágenes de astros tenues. Así, una relación focal corta siempre será deseada, pues la luminosidad del equipo supondrá un tiempo menor de exposición fotográfica. No olvidemos que la tierra está en permanente movimiento; si nos demoramos en la exposición de nuestra toma, hay riesgo de que estas salgan “movidas”.

Relación focal de un telescopio:           Rf = D/ A

Se lee: relación focal es igual a distancia focal del objetivo sobre diámetro del mismo.
El número obtenido, sin unidades (se escribe F5 o F6), define la rapidez del equipo o su luminosidad.
Ejemplo. Compara las Rf de los telescopios siguientes:

a- Reflector de 200mm de objetivo y 1200mm de distancia focal.
b- Refractor de 80mm de objetivo y 400mm de distancia focal.

1º Rf= 1200/200= f6
2º Rf= 400/80= f5

En este caso, el teles más pequeño será el más luminoso.
Por supuesto, en planetaria, el equipo con 1200mm de focal será el preferido, pues para cualquier ocular utilizado nos proveerá 3 veces más aumentos.
Ejemplo utilizando un ocular de 20mm:

1º Aumentos = 1200 / 20 = 60x
2º Aumentos = 400 / 20 = 20x

Acción: telescopios, usos, búsqueda de objetos, observaciones astronómicas.

Los telescopios difieren en su construcción según usen espejos, lentes o los combinen. Un telescopio de objetivo lenticular es un refractor. Uno de espejo es un refractor; un teles que combina lentes y espejos es un catadióptrico.
El modelo newton de telescopio refractor es el más difundido a la hora de observar objetos de espacio profundo, pues es mucho más económico que un refractor a grandes diámetros. A una lente hay que trabajarla en ambas caras mientras que un espejo solo sufre el desbaste de una superficie. Por otro lado las lentes de calidad son más pesadas que los espejos. Los telescopios catadióptricos son los preferidos por los observadores con experiencia y vocación definida (son más pesados, delicados y onerosos) pues con ellos se logran imágenes sin aberraciones y grandes aumentos en equipos de proporciones reducidas.

Refractor:

Reflector Newton:


Schmidt – Cassegraín:
 http://www.telescopios.info/imagenes/telesc6.gif

Las monturas de los telescopios varían en altacimutales y ecuatoriales. Las hay manuales o computarizadas. De baja y alta gama. Una buena montura es determinante a la hora de fotografiar. Las monturas altacimutales están recomendadas a equipos de bajo costo, o magnificaciones menores. Las monturas ecuatoriales se recomiendan en observaciones bajo grandes aumentos y en astrofotografía pues permiten un seguimiento natural de objeto celeste, el cual siempre está huyendo del fov. Las monturas con go-to (nombre popular de las computarizadas: go to, ir allí) son las preferidas por los aficionados que quieran ganar tiempo en la observación detallada y en el estudio del cosmos, en desmedro del aprendizaje de los sistemas de búsqueda mediante cartas (verdadero desafío a la voluntad, la vista y la capacidad). Las monturas goto se recomiendan en áreas polucionadas, es prácticamente un reto hallar un cúmulo globular en medio de una ciudad, pues la luminosidad ambiente tapa toda referencia. Por supuesto, son onerosas, si bien se ofrecen marcas confiables con el debido soporte técnico en el país.

La búsqueda de objetos mediante el uso de programas o cartas celestes es apasionante y constituye un placer, al punto que se realizan competencias observacionales donde la práctica del observador es la clave del triunfo.
Elegido el objeto a observar, buscamos en la carta estrellas luminosas en su cercanía y luego nos desplazamos contando los campos de visión y el sentido de desplazamiento hasta dar con él.
Atrapante resulta constatar que la visión por buscador o por ocular muchas veces nos entrega imágenes invertidas. Esto debe ser tenido en cuenta y el cerebro necesitará de una buena práctica antes de moverse con fluidez por el cielo. Para poder fiarse de una búsqueda se recomienda un conocimiento del cielo a ojo desnudo o bien con binoculares, pues de este modo, familiarizados con el vecindario, daremos más fácil con nuestros trofeos.

La visión nocturna es posible por medio de células de ordinario inactivas, llamadas bastones. En la fóvea, una zona de nuestras retinas, se aglomeran dos tipos de células capaces de interactuar con los fotones que constituyen la luz: los conos y los bastones. Los conos se agrupan en el centro de la fóvea y son los encargados de ver durante el día la luz blanca y los colores, son los que utiliza usted ahora, que lee bajo una luz blanca encendida. Los bastones sirvieron a nuestros antepasados para medrar en las noches en busca de cobijo. Sirven para ver en la oscuridad y necesitan una media hora para activarse completamente. Por esto, un observador nocturno jamás usará luces azules o blancas, ni atenderá el celular con su pantalla destellando. Un segundo de luz blanca da por la nada con la aclimatación de los bastones, dejándonos en cero, ciegos para la noche. La única luz posible será la roja. La luz roja no afecta a los bastones.
Por estar los bastones en el perímetro de la fóvea es que cuando observamos con el rabillo del ojo los objetos débiles, los vemos mejor. Son células ideales para advertir cualquier movimiento, es decir, cualquier peligro en la oscuridad. La respuesta visual de los bastones es inaudita, mucho más rápida que la de los conos, toda vez que se han activado. Así, cuando intentamos dar con un objeto débil, tenue, debemos recurrir a una observación sesgada, a una visión periférica: Se dirige la vista leve hacia un ángulo del ocular dejando que la luz llegue en forma periférica al ojo. De este modo se garantiza la mayor percepción del objeto. Mover leve el telescopio en ambos sentidos de modo que la figura tiemble es complemento a lo antes dicho.
Cuando uno inicia la noche observacional debe comenzar a observar estrellas o cúmulos y dejar así pasar el tiempo hasta que los bastones hagan su calentamiento. Luego será el momento de adentrarse al cosmos en busca de las nebulosas y otros pequeños objetos.
Si hay luna, esta quedará para el final, ya que su luz de seguro nos cegará. Por supuesto se proveen filtros para realzar o anular efectos de luz indeseada.

El telescopio con montura ecuatorial ha de plantarse como sigue:

El eje polar debe estar inclinado la misma cantidad de grados que defina la latitud del punto del observador, y se lo orientará hacia el polo con la ayuda de una brújula o con el tendido previo de una meridiana.
Más allá de cuánto dure la jornada, el meridiano divide las horas de luz en dos y siempre será anunciado por la sombra más corta del día.
Determinar el meridiano es tarea esencial para el aficionado pues constituye una forma segura de trazar el eje polo-sur/polo-norte, imprescindible para poner en estación un telescopio con montura ecuatorial.
En nuestro hemisferio, el sol se alza hacia el norte. La recta que una a la base de un gnomón con el punto que señale la sombra más corta por él proyectada, te estará indicando una recta válida para ubicar el Polo Sur (en el hemisferio sur, los telescopios de montura ecuatorial deben orientarse hacia ese cardinal).

Es posible que este sistema te arroje algún error, el cual será corregido luego mediante los movimientos finos del eje de la montura. Un error en la alineación, significa que los astros derivarán del campo de visión en sentido de la declinación (N,S), además del natural escape por la ascensión recta (AR) debido al paso de los minutos (Oeste). En visual, esto no afecta; solo en astrofotografía supondremos alineaciones exigentes.

Uso de los círculos graduados de un telescopio altacimutal:

Los telescopios con montura ecuatorial tienen en sus ejes dos círculos graduados, uno para el acimut (az) y el otro para la altura (h). Consultado un programa que arroje coordenadas actualizadas minuto a minuto se dará con los astros deseados, si dios quiere. Un gran amigo, al fabricar su propia montura altacimutal descubrió que ciertos programas arrojan errores de posición apreciables. El acimut se alineará al norte cuando se consulte programas generados allá. La altura 0 se logra con la ayuda de niveles precisos.

Uso de los círculos graduados de una montura ecuatorial:

Las monturas eq tienen tres escalas, a saber:
La polar, indica la latitud. Se consulta la correspondiente al lugar, se ajusta.
La de ascensión recta AR. De 0hs, 0´, 0´´ a 23hs, 59´,59´´.
La de declinación: de 0º a -90º; y de 0º a 90º.
Se busca una estrella notoria de coordenadas conocidas o logradas mediante carta. Se la ubica en el centro del ocular de menor distancia focal; se ajustan los círculos graduados de modo que su lectura corresponda a las coordenadas de la carta, y se fijan. A partir de allí se va en busca de otros objetos, en base a las  coordenadas.
Puede que ambos sistemas arrojen errores, pero por lo común los astros buscados se encontrarán dentro del campo de visión de los buscadores. La montura altacimutal también puede ser ajustada del modo propuesto para las eq.
La práctica del observador será determinante; la práctica y la paciencia, así como el deseo de aprender y disfrutar del cielo. Horas he pasado detrás de un solo astro, débil, una nebulosa planetaria, por ejemplo. Pero en el momento de hallarla… qué alegría¡¡¡ qué triunfo¡¡¡ muchas veces he hecho lo siguiente. Encontrado un objeto difícil, lo he perdido a propósito para volver a buscarlo, una y otra vez, hasta memorizar su vecindario, los pasos que he dado para llegar a él.
He aquí un fragmento de una guía de observación astronómica:

“Hay un método interesante por el cual darás con cada estrella o galaxia, … Es el de ir saltando de estrella en estrella, con la guía de una carta celeste amplia, cómoda, que puedes haber estudiado o que sigas en el momento de la búsqueda.
Elegido el o los objetos de tu observación -si estos son tenues como en general lo son las galaxias- deberás trazar un recorrido para lograr posicionar tu telescopio sobre él. Al hacerlo, habrás de comenzar en alguna estrella brillante -es decir, de baja magnitud- y seguirás de estrella en estrella hasta dar con el objeto propuesto o con su vecindario. Como detalle, el telescopio reflector es cómodo de tomar con ambas manos, una en la boca y otra en el lomo o en la base, e ir moviéndolo lento y suave mientras nuestro ojo atento va al buscador o al ocular (este deberá proveer bajos aumentos -el de mayor distancia focal: 40 o 32mm-, para proporcionar un mayor campo de visión). Por supuesto, deberás acostumbrarte a la inversión de imagen que los espejos o lentes proveen.
Esta práctica (llamada star jumping) es de relativa sencillez.
Como primer paso, has de reconocer los puntos cardinales dentro de la visión por ocular. Si centras una estrella –por ejemplo- y observas hasta que esta desaparece del campo (por el movimiento propio de la tierra, claro) ya tendrás identificado el cardinal oeste. Resta que, ascendiendo y descendiendo en la declinación, confirmes los cardinales norte y sur. Si has adquirido un telescopio reflector de 114mm o superior (90mm refractor o superior) puedes intentar esta aventura.”